o lo que dice un periódico como El Tiempo (aunque los hay); ni para transformarse en el primer escritor virtual que desbancará a Coelho en ganancias (aunque también los hay); ni para convertirse en una estrella del ciberespacio (aunque abundan los aspirantes). Uno hace un blog para divertirse. ¿Que hace falta la mano del editor? ¡Pues claro! Pero, ¿a quién le importa? La ventaja de un blog –o la desventaja– es que el autor puede poner cualquier cantidad de barbaridades para que amigos y detractores se rían, bien sea porque escribe divertido o porque redacta puros disparates. O para que no lo lea nadie (que también los hay, y son legión). Hagan la prueba: saltando de blog en blog uno pasa fácilmente de la carcajada a la indignación. Por eso me encantan.
En buenas manos
Hace 14 años

Bien Martin.
ResponderEliminarMe gusta tu tono y estamos de acuerdo. Es pa´divertirse que uno se mete en esta vaina.
Un abrazo y mucha suerte para que tu blog (que acabo de conocer) sea de los que, aunque visitado de vez en cuando, produce reacciones positivas.